El inminente fin de Maduro

Publicado el 10 agosto, 2017

El inminente fin de Maduro. Revista  SIEMPRE! entrevista  a Eduardo ROLDÁN. *Embajador. Titular de la cátedra Fernando Solana, de la UNAM. 5 agosto 2017

http://www.siempre.mx/2017/08/el-inminente-fin-de-maduro/

La madrugada del lunes 31 de julio, el presidente Nicolás Maduro anunciaba jubiloso la victoria de su gobierno bolivariano en las elecciones por la Asamblea Nacional. Su rostro lucía radiante mientras mostraba con orgullo el acta con que el Consejo Nacional Electoral lo declaraba triunfador en el proceso. En lo que muchos expertos internacionales calificaron de espaldarazo al mandatario, la titular de la institución Tibisay Lucena, anunció que la participación electoral había sido del 41.5 por ciento, es decir, más de ocho millones de electores y hasta declaró: “Ganó la paz, cuando gana la paz, gana Venezuela”.

Sin perder tiempo, Maduro anunció que la nueva constituyente estaría en funciones tres días después. No habían pasado ni 24 horas cuando un bloque de países, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea y México, desconocieron los resultados. Washington incluso aplicó sanciones económicas a Caracas, la congelación de activos bajo jurisdicción de territorio estadounidense. En ese momento, Maduro se convirtió en el cuarto jefe de Estado sancionado por Estados Unidos. Su nombre ingresó en la lista negra junto con el del presidente de Zimbawe, Robert Mugabe; Siria, Bachar el Asad; y Corea del Norte, Kim Jong-un.

Las sanciones implican para el régimen madurista una afectación de miles de millones de dólares. No contento con eso, el Tesoro estadounidense también destacó que “cualquiera que participe en la Asamblea Nacional ilegítima podría estar expuesto a futuras sanciones estadounidenses por su papel en socavar los procesos e instituciones democráticas en Venezuela”.

El gobierno de Maduro, ampliamente sometido a un jaque político e internacional, recibió otro golpe, esta vez proveniente de la firma Smartmatic, encargada la gestión electoral de Venezuela desde 2004. Esta reportó que hubo manipulación en la cifra de participantes de los comicios. Antonio Mugica, consejero delegado de la compañía, informó posteriormente en una rueda de prensa en Londres. “Calculamos que la diferencia entre la participación real y la anunciada por las autoridades es de al menos un millón de votos”.

En este escenario, Maduro revocó su intención de habilitar la nueva Asamblea y en lugar de hacerlo el jueves como lo había establecido, lo pasó al viernes. Según las autoridades, su decisión tiene como objetivo aguardar la proclamación de algunos ganadores que aún no han sido adjudicados por el Poder Electoral. Sin embargo, también tuvo lugar poco después de que la fiscalía general anunció que abriría una investigación sobre la presunta manipulación de los resultados de la votación del pasado domingo.

Para Eduardo Roldán*, catedrático de la UNAM, Nicolás Maduro está viviendo el principio del fin no solo de su gobierno, sino de una era de quince años de régimen que comenzó con Hugo Chávez. Roldán asegura que el mandatario venezolano se encuentra aislado, debilitado políticamente y presionado por un amplio bloque internacional que exige que abra el diálogo con la oposición y desconozca su constituyente por falta de legalidad y transparencia. El experto, quien también fue un experimentado embajador en diversos países como Argelia, Libia y Túnez indicó que entre sus opciones, Maduro buscaría crear una guerra artificial con Colombia para tratar de generar un consenso nacional. Aunque menos plausible, también podría optar por la renuncia y exiliarse en Cuba u otro país aliado, de otra forma estaría arriesgándose a que la situación nacional se deteriore aún más en momentos en que hay indicios de que las fuerzas armadas comienzan a dividirse. Esta es la entrevista telefónica que concedió a Siempre!

Momentos de incredulidad

¿Cuál es su perspectiva respecto a la crisis venezolana en estos momentos?

En primer lugar, vivimos momentos de incredulidad, habitamos en un mundo convulso. México no está ajeno a esto; se ha dado un deterioro de los gobiernos en todos los niveles y en particular en Venezuela. Vivimos también una especie de anomia regional; una desorganización social que ha dado como resultado la degradación de las normas sociales en todos los países, en particular en Latinoamérica, ya ni se diga en Venezuela.

Estamos viviendo un mundo de partidocracias, y paradójicamente también estamos en una democracia sin demócratas; plagada de corrupción que solo han propiciado beneficios personales y políticos; en un lugar de trabajar por el bien común de la sociedad.

 

 

Aislado y presionado

Todo parece indicar que Maduro se encuentra frente a un panorama muy turbio…

El pensador chino Lao Tse decía que “si no cambias de rumbo, corres el peligro de permanecer en el mismo lugar”, y eso es cierto, pues Venezuela se ha quedado en el mismo lugar. El pensador francés Étienne de La Boétie, señalaba que “el dictador no tiene la culpa sino el pueblo que lo soporta”. Venezuela y el pueblo venezolano ya no soportan a su dictador, han hablado y lo han hecho de manera fuerte. Más de 80 por ciento de la población está en desacuerdo con Maduro. Maduro no es Chávez. Todavía este tenía un carisma y una mejor situación cuando el petróleo podía proveer bienes básicos a la población, que era su base social y estaban manipulados por la propaganda gubernamental. Actualmente esa base social es la que está sosteniendo a Maduro, pero ya no le provee lo mínimo. Incluso Cuba, considerada su mejor aliado, pero que ha estado muy callada al respecto, ya no ve fuente de aprovisionamiento de petróleo en el caso venezolano y, en su lugar, ha recurrido a Rusia.

A Moscú le envío recientemente 50 mil barriles de petróleo en un buque-tanque. Venezuela, sobre todo Chávez y Maduro, han estado manejando ciertos países en América Latina, como Nicaragua, Bolivia, Ecuador y algunos países caribeños como Haití o República Dominicana, que tienen deudas petroleras con Caracas y le han dado su apoyo o cuando menos se han abstenido.

Pero eso no quiere decir que Venezuela tenga el sostén internacional, por el contrario, más de 49 países ya están demandando que sus diplomáticos salgan de Venezuela. Casi una veintena de líneas aéreas internacionales también lo están haciendo. Esto quiere decir que Venezuela se está aislando. Con esta situación de franca ilegitimidad hay una confrontación entre el ciudadano común y su gobierno, pues este ya no los representa.

Un 80 por ciento en las encuestas dicen que ya no aceptan a Maduro y el resto son la base social que he mencionado con la última aportación gubernamental para la elección de la Asamblea Constitucional. El gobierno había dicho que eran más de ocho millones los que habían participado, luego se dijo que tres millones, y ahora se está descubriendo que hubo una manipulación y que asegura que fueron un millón y medio los que en realidad habían participado. Eso refleja una ilegitimidad que está acelerando el inicio del fin.

En la completa irrealidad

En medio de todo ese jaque, ¿cuáles serían sus opciones como gobernante en estas circunstancias?

¿Hacia dónde puede ir? Al agudizarse esta confrontación puede Venezuela crear un conflicto artificial con Colombia para provocar una guerra y generar un consenso nacional. Otro escenario es que pudiera renunciar, lo cual no se ve como lo más plausible, y refugiarse en Cuba, Nicaragua o Bolivia. Todo esto en momentos en que ya se están dando divisiones en el gobierno, con la fiscal al frente, y también dentro del ejército. Esto se comprueba con la declaración que hizo el secretario de Defensa hace unos días respecto a “que las fuerzas armadas están más unidas que nunca”. En realidad es lo contrario, pues ya se está dando una división interna y puede ser que una de ellas tome el poder, margine a Maduro, y busque crear un Consejo de Sabios con gente de la oposición e intelectuales para llevar a Venezuela a un regreso a la transición democrática. Sea una u otra cosa, Venezuela va a pasar por un cambio social drástico.

Venezuela critica a México por sumarse a las sanciones decretadas por Estados Unidos, ¿cuál es su opinión al respecto?

Entendamos que el mundo ha cambiado. Cuando México en la época de Díaz Ordaz violentó a la sociedad por los estudiantes, la comunidad internacional se pronunció en contra de esas aberraciones. ¿Podemos decir que hubo injerencia internacional? Ningún país puede quedar al margen de las atrocidades que se están dando en Venezuela. Hay más de cien muertos y se ha violado el proceso democrático.

En 2010, Venezuela tenía 72 mil millones de reservas, hoy tiene menos de diez mil millones de dólares. La situación actual va a seguir empeorando, en un deterioro progresivo, y los venezolanos van a tener que hacer frente a este hecho. La comunidad internacional ha hablado. Las voces de la Unión Europea, Estados Unidos y de México, entre otras, han propugnado por que se regrese al proceso democrático. Estoy convencido de que más temprano que tarde Venezuela va a regresar al proceso democrático.